{"id":330,"date":"2021-09-25T20:47:25","date_gmt":"2021-09-26T00:47:25","guid":{"rendered":"https:\/\/openlab.bmcc.cuny.edu\/acentos-latinos\/?p=330"},"modified":"2021-09-25T20:47:25","modified_gmt":"2021-09-26T00:47:25","slug":"la-familia-del-panteon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/openlab.bmcc.cuny.edu\/acentos-latinos\/2021\/09\/25\/la-familia-del-panteon\/","title":{"rendered":"La familia del pante\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/openlab.bmcc.cuny.edu\/acentos-latinos\/wp-content\/uploads\/sites\/1756\/2021\/09\/ACENTOS-la-familia-del-panteon-1024x696.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-333\" width=\"624\" height=\"424\" srcset=\"https:\/\/openlab.bmcc.cuny.edu\/acentos-latinos\/wp-content\/uploads\/sites\/1756\/2021\/09\/ACENTOS-la-familia-del-panteon-1024x696.jpg 1024w, https:\/\/openlab.bmcc.cuny.edu\/acentos-latinos\/wp-content\/uploads\/sites\/1756\/2021\/09\/ACENTOS-la-familia-del-panteon-300x204.jpg 300w, https:\/\/openlab.bmcc.cuny.edu\/acentos-latinos\/wp-content\/uploads\/sites\/1756\/2021\/09\/ACENTOS-la-familia-del-panteon-768x522.jpg 768w, https:\/\/openlab.bmcc.cuny.edu\/acentos-latinos\/wp-content\/uploads\/sites\/1756\/2021\/09\/ACENTOS-la-familia-del-panteon-1536x1043.jpg 1536w, https:\/\/openlab.bmcc.cuny.edu\/acentos-latinos\/wp-content\/uploads\/sites\/1756\/2021\/09\/ACENTOS-la-familia-del-panteon-294x200.jpg 294w, https:\/\/openlab.bmcc.cuny.edu\/acentos-latinos\/wp-content\/uploads\/sites\/1756\/2021\/09\/ACENTOS-la-familia-del-panteon.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">By Liliana Mendez<\/h2>\n\n\n\n<p>Viv\u00eda una familia en un apartamento humilde. Llevaban diez a\u00f1os viviendo ah\u00ed y todo era normal. Eran una familia feliz de cinco: la madre, el padre, y tres hermanas. La mam\u00e1 a diario llevaba a sus hijas a la escuela y el pap\u00e1 trabajaba. Viv\u00edan en un barrio donde solamente hab\u00eda una marketa local, una escuela y un solo parque dentro de un pante\u00f3n enorme. El parque siempre estaba vac\u00edo porque a la gente le daba miedo ir porque quedaba en el pante\u00f3n. Pero a esta familia no le preocupaba ir all\u00ed; el otro parque cercano estaba a dos horas de su casa. Entonces los fines de semanas llevaban a sus hijas al parque del pante\u00f3n para disfrutar la naturaleza aunque a veces la gente se los quedaba, sorprendidos por su valent\u00eda o por una probable afici\u00f3n al terror. La gente del barrio los conoc\u00eda como la familia del pante\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda nublado y oscuro de luna llena, la familia iba de rumba a la casa de otros parientes. La \u00fanica manera de llegar all\u00ed era cruzando el pante\u00f3n porque el autob\u00fas pasaba cada dos horas. Esto era algo normal para la familia porque cada vez que iban de visita para all\u00ed deb\u00edan cruzar el pante\u00f3n. Pero lo que ellos no sab\u00edan es que esta vez iba a ser diferente. Llegaron a la fiesta de sus familiares y todos se los quedaron viendo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfEst\u00e1n bien? Se ven un poco p\u00e1lidos \u2014exclam\u00f3 el hermano del pap\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed, estamos perfectamente bien, solo un poco cansados porque tuvimos que caminar mucho \u2014respondi\u00f3 el padre.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los miraron fijamente, como si fuesen personas de otro planeta. Pero la familia decidi\u00f3 ignorar esas miradas inquisitivas y pasarla bien. Los ni\u00f1os jugaban, los adultos bromeaban y comentaban noticias de esa semana. Hasta que empezaron a escuchar ara\u00f1azos sobre la pared.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n est\u00e1 haciendo eso \u2014dijo un primo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014El fantasma, \u00a1buuuu! \u2014replic\u00f3 su pap\u00e1 bromeando.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1No jueguen con esas cosas! \u2014pidi\u00f3 la t\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed fue como siguieron platicando, y a los 20 minutos escucharon un crujido que proven\u00eda del techo, aunque nadie le puso atenci\u00f3n. Entr\u00f3 un viento fuerte.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Cierren las ventanas \u2014exclam\u00f3 una t\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Pero todas las ventanas est\u00e1n cerradas \u2014explic\u00f3 otra t\u00eda.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todos empezaron a mirarse unos a otros y decidieron ignorarlo, hasta que vieron una sombra corriendo y se quedaron en pausa. Alguien grit\u00f3: \u2014Todo estaba normal hasta que llegaron estos raros \u2014refiriendose a la familia del pante\u00f3n\u2014. Ellos est\u00e1n haciendo algo y deben de irse.<\/p>\n\n\n\n<p>La familia no soport\u00f3 lo que les estaban diciendo y decidieron marcharse. De nuevo tuvieron que regresar a casa caminando y pasaron por el pante\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No puedo creer que nos acusen de hacer eso, como si fu\u00e9ramos brujos o fantasmas \u2014dijo una de las hijas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No te enojes por eso. Es problema de ellos si no nos creen \u2014opin\u00f3 la mam\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Llegaron a su casa y cada cual fue para su habitaci\u00f3n. La hermana mayor ten\u00eda su propio cuarto y las otras dos hermanas compart\u00edan otro; los papas dorm\u00edan en un tercero.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La hermana se preparaba para dormir cuando escuch\u00f3 a alguien tocar su puerta. Sali\u00f3, se dirigi\u00f3 a la habitaci\u00f3n de sus hermanas y les suplic\u00f3: \u2014No me anden espantando. Saben que yo no juego as\u00ed&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Regres\u00f3 a su habitaci\u00f3n y, cuando estaba por quedarse dormida, sinti\u00f3 un soplido en el o\u00eddo. Se volvi\u00f3 a levantar y enojada fue al cuarto de sus hermanas:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u2014En serio, no me gustan estas cosas. Solo quiero dormir. Ya tuve suficiente con lo que pas\u00f3 hoy.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfPero de qu\u00e9 hablas? Nosotras no hemos hecho nada \u2014respondi\u00f3 la menor de todas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Es que me est\u00e1n espantando, \u00a1paren de bromear!<\/p>\n\n\n\n<p>Empezaban a discutir en voz m\u00e1s alta cuando todas escucharon un pisot\u00f3n muy fuerte desde el techo. Las tres se quedan calladas y se acercaron juntas. Se quedaron as\u00ed por un minuto y despu\u00e9s escucharon a alguien tocar la puerta. Las tres empezaron a gritar \u201c\u00a1madre, padre!\u201d, pero nadie respond\u00eda. Con escalofr\u00edos corrieron a la habitaci\u00f3n de sus padres. Abrieron la puerta y notaron a sus padres sentados en frente del espejo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfPap\u00e1? \u00bfMam\u00e1? \u2014 dijo la hija mayor. Pero ninguno respond\u00eda. Las tres hermanas se acercaron y se pusieron enfrente del espejo igual que sus padres y vieron en el reflejo a muchas personas en su apartamento. Cuando despegaron los ojos del espejo y miraron hacia los costados, notaron que solo estaban all\u00ed los mismos cinco de siempre. Pero en el espejo hab\u00eda gente mayor, ni\u00f1os, mujeres, hombres, hasta animales y cualquier criatura que alguna vez hubiera sido enterrada en el pante\u00f3n del parque. Ahora&nbsp;tendr\u00edan que acostumbrarse a vivir con ellos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>By Liliana Mendez Viv\u00eda una familia en un apartamento humilde. Llevaban diez a\u00f1os viviendo ah\u00ed y todo era normal. Eran una familia feliz de cinco: la madre, el padre, y tres hermanas. 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